jueves, 11 de agosto, 2022 12:12 am

Santa Evita, una historia que se niega a morir

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Librero Independiente

*La novela de Tomás Eloy Martínez se recicla en serie de televisión

El escritor y periodista argentino, Tomás Eloy Martínez (1934-2010), es una de las figuras más importantes de las letras en español. Conocido por su maestría al narrar partes de la historia de su país, sobre todo de la época del peronismo, lo que le costó el exilio, primero en Venezuela y luego en México, se consagró internacionalmente con la novela Santa Evita (1995), la obra más traducida de un autor argentino y una de las más vendidas en el mundo.

Santa Evita es una obra que se finca en la realidad, basada en una acuciosa investigación periodística, pero que brinca a la ficción convirtiéndose en una novela de misterio, o de horror, según lo interprete el lector. 

Tomás Eloy Martínez cuenta en Santa Evita el grotesco recorrido del cadáver embalsamado de Eva Perón, quien murió de cáncer en 1952 a los 33 años. María Eva Duarte de Perón, ícono que luego se transformó en leyenda y obsesión de todo un país, sufrió una de las historias más macabras a partir de que se cerraron las puertas del dormitorio donde falleció y el doctor Ara embalsamó el cuerpo, con una perturbadora perfección.

Aquí empieza en la novela el periplo del cuerpo de una mujer, odiada por unos, idolatrada por muchos más, que fue mancillado en todo momento por hombres que manipularon, además, toda su historia. El cadáver de Evita permaneció tres años bajo resguardo del gobierno de Perón, pero luego del golpe militar de 1955, la orden es desaparecerlo, sin dejar rastro del lugar que pudiera convertirse luego en santuario.  

En un entramado que mezcla ficción y realidad, Tomás Eloy Martínez, premio Alfaguara 2002 por El vuelo de la reina, recrea cómo en 1955 el cuerpo de la exprimera dama de Argentina es secuestrado y enviado en secreto a Italia, para recalar luego en Madrid, donde se encontraba exiliado Juan Domingo Perón. La realidad alternativa de Martínez, suma a las peripecias del cuerpo de Evita, inmortalizado hasta la saciedad (léase el musical de Andrew Lloyd Webber, llevado a la pantalla con Madonna y Antonio Banderas a la cabeza del reparto), se agolpan otros cuatro cuerpos, copias que a la vez hacen su propio surreal recorrido. 

Acerca de Santa Evita y de la vuelta de tuerca que hace a la realidad, el autor dijo en una entrevista con el diario El País (2 de noviembre, 1995), que en su libro “la tensión está entre lo verosímil y lo inverosímil, lo que, por lo demás, es el desafío de toda novela: hacer creer”.

Con el paso del tiempo, el mito de Eva Perón creció a la par de todo tipo conjeturas y mentiras. Elevada al firmamento como símbolo del feminismo: impulsó el voto de la mujer en Argentina y el ingreso de las mujeres en el Congreso, el cuerpo de la carismática mujer, estuvo desaparecido más de 15 años. Hoy está sepultada en el cementerio de La Recoleta, en Buenos Aires. 

Al cumplirse 70 años de la muerte de Eva Perón, figura polémica hasta hoy día, sigue en el imaginario colectivo. Así lo demuestra el estreno de la serie Santa Evita, basada en la obra de Tomás Eloy Martínez, que se transmite por la plataforma de Star+, una producción de Salma Hayek, dirigida por Rodrigo García (hijo de Gabriel García Márquez) y Alejandro Maci. Natalia Oreiro interpreta a Eva Perón y Darío Grandinetti a Juan Domingo Perón.

davalos.oscar@gmail.com