jueves, 30 de junio, 2022 2:13 am

Biden y Hunter Biden deben rendir cuentas por los laboratorios en Ucrania

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GEOPOLÍTICA.COM

*Si de enjuiciar por crímenes de guerra se trata, hay que comenzar por Estados Unidos, su presidente y sus generales al mando.

Símbolo de la “resistencia” militar ucraniana contra la invasión del ejército ruso —según palabras del presidente de Ucrania Volodímir Zelensky—, apenas este lunes 16 de mayo se rindieron incondicionalmente los soldados atrincherados en los sótanos de la planta Azovstal en Mariúpol, al sur de Ucrania.

Se trata de 959 entre militares y combatientes del batallón Azov; es decir, soldados del ejército de Ucrania y mercenarios de la ultraderecha neonazi — procedentes de varios países— que se rindieron y depusieron las armas, entre ellos 80 heridos y 51 soldados graves que pronto fueron trasladados a un hospital en la ciudad de Novoazovsk en Donetsk, para recibir atención médica.

Materia del reporte del Ministerio de Defensa ruso —entre su parte de guerra—, se detalló que fue el resultado de un acuerdo por el cese al fuego y para el establecimiento de un corredor humanitario y así evacuar a los heridos de la planta metalúrgica Azovstal.

El Estado Mayor del Ejército de Ucrania, por su parte, detalló que sus fuerzas resistieron y habían cumplido la misión: “La guarnición de Mariúpol cumplió la misión de combate. El Comando Militar Supremo ordenó a los combatientes de las unidades estacionadas en Azovstal que salvaran la vida del personal”.

En tanto el propio Zelensky espera que el equipo negociador, el Comité Internacional de la Cruz Roja y las Naciones Unidas puedan salvar sus vidas, entre ellos los heridos graves. Hoy son prisioneros de guerra.

Se trató del último bastión, tras 83 días de resistencia de las fuerzas ucranianas en Mariúpol, ciudad de la costa del Mar Azov al sureste de Ucrania, parte del corredor que va del Donbás a la península de Crimea ahora bajo control ruso.

Luego que la ciudad de Mariúpol fue tomada por el ejército ruso desde el pasado 22 de abril, el complejo metalúrgico se mantenía como un enclave militar ucraniano contra los rusos. Una fortaleza en algún sentido militar, por tratarse de un área industrial con su extensa red de búnker y túneles que sirvieron de refugio a la resistencia de Ucrania.

Captura de generales

En Mariúpol, como trascendió a mediados del mes de abril, fue capturado un alto mando de la OTAN, el teniente general Roger L. Cloutier. El Pentágono habría dicho que murió el 28 de marzo 2022, al parecer acompañado de otros altos mandos de la OTAN.

El comandante había asumido en 2020 el mando de las Fuerzas Terrestres Aliadas de la OTAN; en la OTAN, Cloutier dirigía el Cuartel General Europeo, que es responsable de las operaciones terrestres, con sede en Shirinir, Izmir en Turquía, país que igual pertenece al organismo atlántico.

Pero según información fehaciente, el general del ejército estadounidense habría sido detenido en la planta siderúrgica Azovstal, y ahí se encontraba dirigiendo a integrantes del batallón Azov y al mismo tiempo protegiendo un laboratorio de armas biológicas propiedad de varios países de la OTAN, como Alemania, Francia, Italia, Suecia, Polonia, Grecia, Turquía, Canadá y Estados Unidos.

Al parecer, antes de la rendición de militares última, habrían detenido ahí hasta 300 agentes internacionales —“asesores militares”— dada la importancia de la siderurgia, porque igual se asegura había laboratorios operando, de esos que descubrió el ejército ruso fuertemente protegidos para no ser descubiertos.

Días después, entre el 2 y 3 de mayo, las fuerzas armadas de la federación rusa habría capturado también en Mariúpol al general canadiense Trevor Cadieu, y fue trasladado a Moscú. El general Trevor Cadieu habría sido el responsable del biolaboratorio 1 que ocupaba a 18 personas bajo sus órdenes.

Lo anterior corrobora la información revelada por The National Pulse. El portal de Meyssan lo relata de la siguiente manera. El sitio “reveló recientemente que Hunter Biden, hijo del ‎presidente estadounidense Joe Biden, y el hijo adoptivo de John Kerry, ex secretario de Estado ‎de Estados Unidos, organizaron, a través de su firma Rosemont Capital, un canal de ‎financiamiento oculto para los laboratorios creados en Ucrania por el Pentágono estadounidense ‎a nombre de la Defense Threat Reduction Agency (DTRA) —una agencia del Departamento ‎de Defensa de Estados Unidos— para la realización de investigaciones sobre armas biológicas.‎

 

Los negocios de Biden e hijo

“El ministerio de Exteriores de la República Popular China ha revelado además ‎que Estados Unidos ‎mantiene de esa misma manera 336 laboratorios dedicados a la investigación sobre armas ‎biológicas en diferentes países, pero por cuenta del Pentágono.

“El 11 de marzo de 2022, los biolaboratorios financiados por Estados Unidos en Ucrania y ‎descubiertos por las tropas rusas fueron objeto de una (muy) poco divulgada reunión en el Consejo ‎de Seguridad de la ONU.”‎ Protección vil por parte de las “naciones unidas”, que representan a países autónomos y sobre todo “democráticos”.

Es por ello que China ha exigido cuentas claras a Estados Unidos, para que el Pentágono —que a su vez comanda a la OTAN— asuma su responsabilidad e informe sobre tales investigaciones que el desarrollo de armas biológicas, con las cuales opera el organismo militar para luego acusar a otros países de usarlas contra la población civil, empleando esa otra tan aparente inofensiva arma que son los “derechos humanos” —malversados— con los cuales se desacredita y condena a gobiernos según se ocupe.

Lo anterior confirma, no solo que el gobierno del presidente Biden armó al actual gobierno ucraniano tan pronto llegó a la Casa Blanca, como lo reveló John Kirby, vocero del Departamento de Defensa (entrevista a Fox News el 10 de mayo): “Envió armas mucho antes del inicio de las hostilidades; los primeros 1000 millones de dólares que el presidente asignó a Ucrania incluían la entrega de armamento letal. Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña y otros aliados en realidad ayudaron a preparar a los ucranianos.”

¡Qué más da que el hijo de Biden, Hunter Biden invirtiera en el negocio de las armas biológicas en terreno fértil para los negocios de la guerra como Ucrania, que a partir de 2014 calló en manos de la ultra derecha!

Por tanto, si de enjuiciar por crímenes de guerra se trata, luego entonces habría que comenzar por el actual presidente Biden, su hijo Hunter y el hijo de Kerry. Sin olvidar que Estados Unidos y sus militares son también los principales violadores de la democracia y los derechos humanos en el mundo.