jueves, 19 de mayo, 2022 6:36 am

Estados Unidos liderará lucha contra el fentanilo en México

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En la Casa Blanca

Todd Robinson, el Big Brother antinarcóticos está en el país

Con casi 108 mil muertes en mente, Todd Robinson, subsecretario de Estado para Asuntos Internacionales de Narcóticos de los Estados Unidos vino a México para coordinar la lucha contra el tráfico de fentanilo. Robinson ha sido un personaje clave para el gobierno del vecino país para obtener una lectura política de la región Centroamericana, de países del cono sur como Venezuela, y ahora México donde se enfrascará en parar el tráfico de drogas sintéticas, una meta crucial a unos meses de la contienda electoral. Este Big Brother, habrá de dar resultados contundentes a cortísimo plazo y con impacto mediático en su país. Buena “cuña” mandaron los vecinos a marcarle el paso a las autoridades mexicanas de seguridad.

Robinson trae en mente los casi 108 mil muertos por sobredosis en su país, cifra “calientita” dada a conocer por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de su país, y de esta cifra, más de 80 mil estadounidenses fallecieron por consumo de opioides, según el Centro. Las nuevas cifras van a retumbar en las metas del subsecretario, y a la vez, serán el acicate para las autoridades mexicanas, pues Biden necesita resultados ya, en corto.

Entre los asuntos que abordará el subsecretario, además de parar el tráfico de fentanilo, se encuentra la seguridad y la modernización de la infraestructura en la frontera entre Estados Unidos y México. Así que, la administración Biden, con este paso, va amarrando los dos problemas que le tienen atorado el apoyo de su electorado: migración (acordado en la junta virtual con México) y narcotráfico.

Todd Robinson, fue nombrado el 28 de septiembre de 2021 como subsecretario de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL), una unidad perteneciente al Departamento de Estado. Según la página oficial del gobierno del vecino país, el INL está a cargo de la seguridad interna de los estadounidenses combatiendo el crimen internacional, las drogas ilícitas y la inestabilidad en otros países, en completa alianza con éstos, así dicen.

Entre las tareas, de esta oficina está la de “ayudar a los países a impartir justicia y equidad al fortalecer sus tribunales, las fuerzas policiales y los sistemas penitenciarios. Estos esfuerzos reducen la cantidad de crimen y drogas que llegan a las costas de los Estados Unidos”.

De ahí que “el desmantelamiento de las organizaciones criminales, llevar a los criminales ante la justicia y mejorar la seguridad regional” es también competencia del INL. La explicación de las tareas de la INL, más que ayuda parece una intervención (¿o es intercambio cultural?) en las formas del sistema de impartición de justicia, la organización y procedimiento de las fuerzas policiales y la estrategia de combate al narcotráfico de los países, en este caso de México. Eso sí, se aclara que es “en alianza con ellos”. Al parecer, el subsecretario habrá de guardar las formas porque México no es Venezuela.

Robinson fue embajador de Estados Unidos en Guatemala entre 2014 y 2017. Después de tres años al cargo en el país centroamericano, sale en 2017 para ser nombrado consejero de Asuntos de América Central del Departamento de Estado. 

Durante los tres años en Guatemala, brindó apoyo financiero y político al Ministerio Público y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala, en las investigaciones contra la corrupción e impunidad durante los gobiernos de Otto Pérez (2012-2015) y Jimmy Morales (2016-2020), según Prensa Libre. 

Sobre la región centroamericana, ya en su puesto como consejero en la región, Robinson exigió al gobierno de Nicaragua el cese de la “violencia brutal” en contra de los opositores al régimen de Daniel Ortega.

También fue Encargado de Negocios interino en Caracas, Venezuela, y encargado de la Misión en Guatemala. Además, fue cónsul general y oficial principal en el Consulado de Estados Unidos en Barcelona, también fue jefe de la Sección Política y Económica en los Estados Unidos de la misión en Albania.

En 2018, en Venezuela, cuando Nicolás Maduro fue proclamado presidente reelecto para gobernar hasta 2025, declaró “Non Grato” al encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos, Todd Robinson, tras repudiar las sanciones económicas impuestas por Washington debido a su reelección. Maduro les concedió 48 horas para dejar el país a Robinson y Bryan Naranjo, jefe de la sección política de la embajada a quien Maduro acusó de ser parte de la CIA en Caracas.

Maduro acusó al embajador Robinson de promover una conspiración militar en su contra, destruir la economía e impulsar la abstención en los comicios, cuyos resultados desconocieron Estados Unidos y varios países de América y Europa.

Al iniciar su servicio, Robinson trabajó en el Centro de Operaciones del Departamento y como asistente especial de la ex secretaria de Estado, Madeleine Albright.

Todd Robinson se perfila como un personaje muy importante para Estados Unidos pues tiene una formación profesional sobre la región y conoce a los actores más importantes. Si antes fue un funcionario clave en la región centroamericana, su envío a México como responsable de la oficina de Narcotráfico Internacional y Asuntos de Seguridad para coordinar la lucha contra el tráfico de fentanilo lo perfila como una “cuña” del gobierno de Biden en las acciones contra el narcotráfico del gobierno mexicano. En pocas palabras, viene el “Gran Hermano” a checar la tarea de los mexicanos.