jueves, 30 de junio, 2022 1:56 am

Revocación: El tamaño de las apuestas

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Entre líneas

No era normal que el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, concitara tantos comentarios positivos entre incontables sectores sociales, económicos y políticos.

Inevitablemente la mirada se fue hacia la candidatura por la presidencia de la República en el 2024, que ya le están adjudicando cada vez más actores de la transición y comenzaron los estirones y empujones en la arena de la playa tabasqueña que se está instalando en el centro del país.

Muy al margen de la excusa que quieran buscar para atacar a AALH, ya es muy conocida la melodía, y la letra nos la sabemos de memoria los navegantes de los mares procelosos de la política. Ese “golpeteo de intereses muy poderosos” que denunció el presidente AMLO desde el inicio de su gobierno, ha seguido al pie de la letra la partitura que, seguramente, se ha reescrito en alguna oficina federal “amiga” y el principal objetivo de la operación es desgastar al secretario cuando apenas lleva poco más de medio año, tratando de encauzar y resolver el desastre que le dejaron.

Muy arriesgado sin duda, porque finalmente lo que está en juego es el posicionamiento hacia la candidatura en el 2024 para la presidencia, y el poder del secretario de Gobernación crece y crece, pero de ese tamaño están las apuestas. En las últimas semanas hemos visto una creciente cantidad de noticias que estaban enfocadas a sembrar la percepción de ingobernabilidad.

En las Redes Sociales era muy evidente la presencia de una orquesta dispuesta a tocar la pieza encomendada y la interpretaron a la perfección. La mezquindad a todo lo que da y la política a lo más bajo que se puede practicar. Hace aproximadamente unas cuatro semanas comenzaron las críticas a López Hernández, conforme se acercaba el 10 de abril, fecha emblemática para AMLO por la votación de la Revocación de Mandato, que de alguna manera será la ratificación de una mayoría estable de seguidores con la que terminar su sexenio.

Y de ahí se dieron otra serie de “golpeteos”, de menor a mayor intensidad, hasta culminar con la gira reciente a varios estados de la república del responsable de la política interna de México, cuando se desataron sin rubor los “comandos críticos” contra el. Esta gira fue analizada con lupa y se aprovechó como materia arrojadiza contra el tabasqueño.

Desde el transporte utilizado, pasando por los invitados, todos y cada uno de los pasos de ese acontecimiento fueron duramente exhibidos sin concesión alguna. Si había bastante de razón en reprochar algunos puntos del erróneo protocolo, todos esos argumentos se perdieron en la virulencia de los ataques al secretario que incluso ha sido denunciado en los juzgados de forma totalmente extemporánea.

No es difícil saber desde donde se organizó todo el “bombardeo” mediático, ya que en esas mismas fechas se convocaban manifestaciones, por cierto muy escasas, en contra de acudir a votar a la Revocación. Eso nos enseñaba dónde estuvo el principio del ovillo y la procedencia de los estirones y empujones que está recibiendo Adán Augusto que hoy, como nunca, necesita que todos le estemos apoyando.

El presidente nos pide opinión sobre su revocación o su apoyo para terminar el sexenio con la fuerza política necesaria para afrontar los tremendos retos que tenemos delante. Hay que ir a votar. Por revocar o por aprobar, pero hay que ir. No se trata de callar las opiniones y menos porque sean diferentes a las tesis oficiales o en contra de lo que se hace desde el gobierno, sino que es simplemente una cuestión de supervivencia.

En Tabasco, en México, estamos en una crisis de dimensiones gigantescas, y lo que menos nos conviene ahora es permitir que unos cuantos mezquinos nos metan en una guerra por el poder que a ellos y solo a ellos interesa. Y ya se han descubierto y eso anula su ventaja. Aquí ahora lo que necesitamos es que se creen empleos y que la seguridad vuelva a nuestras calles y plazas. Solo esas dos cosas necesitamos de momento y, López Obrador, y su secretario de Gobernación, Adán Augusto, tienen que poder estar concentrados en ellas y no resguardándose de petimetres expertos en destrozar familias y honras, que no les llegan ni al dedo gordo, de sus pies derechos, políticamente hablando.